TRENTON, N.J. — La Corte Suprema de Estados Unidos emitió un fallo de gran impacto al reafirmar que los niños nacidos en territorio estadounidense continúan teniendo derecho a la ciudadanía por nacimiento, incluso cuando sus padres se encuentran en el país de manera temporal o sin un estatus migratorio permanente.
La decisión representa un importante pronunciamiento sobre la interpretación de la Decimocuarta Enmienda de la Constitución, que establece que toda persona nacida en Estados Unidos y sujeta a su jurisdicción es ciudadana del país. Con este fallo, el máximo tribunal deja sin efecto la orden ejecutiva impulsada por el presidente Donald Trump, la cual buscaba restringir ese derecho para ciertos hijos de inmigrantes.
El caso generó una amplia atención nacional debido a que abordaba uno de los temas más sensibles del debate migratorio en Estados Unidos. Diversos estados, organizaciones civiles y expertos legales argumentaron que la orden ejecutiva era incompatible con el texto constitucional y con más de un siglo de precedentes judiciales relacionados con la ciudadanía por nacimiento.
En Nueva Jersey, funcionarios estatales celebraron la decisión. El senador federal Andy Kim afirmó que ningún presidente tiene la autoridad para modificar de forma unilateral lo que establece la Constitución sobre la ciudadanía estadounidense. Según expresó, el fallo reafirma que el derecho a la ciudadanía por nacimiento solo puede cambiarse mediante los mecanismos constitucionales correspondientes y no mediante una orden ejecutiva.
Por su parte, la fiscal general de Nueva Jersey, Jennifer Davenport, señaló que el estado participó junto con otras jurisdicciones en los esfuerzos legales para impugnar la medida desde el inicio del segundo mandato del presidente Trump. La funcionaria indicó que la decisión fortalece el estado de derecho y brinda certeza jurídica a miles de familias.
El litigio surgió después de que la administración federal emitiera una orden ejecutiva que sostenía que los hijos nacidos en Estados Unidos de padres con presencia temporal o sin autorización migratoria no cumplían con el requisito constitucional de estar “sujetos a la jurisdicción” del país. Sin embargo, la Corte concluyó que la interpretación histórica de la Constitución respalda el reconocimiento automático de la ciudadanía para quienes nacen en territorio estadounidense, salvo excepciones muy limitadas reconocidas por la ley.
Especialistas consideran que esta resolución tendrá efectos importantes en futuras políticas migratorias, ya que reafirma el alcance de la Cláusula de Ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda y limita la posibilidad de que el Poder Ejecutivo modifique ese derecho mediante acciones unilaterales.
La decisión también ofrece claridad para miles de familias en todo el país, especialmente en estados con una importante población inmigrante como Nueva Jersey. Aunque el debate sobre la inmigración continúa siendo uno de los temas centrales de la política estadounidense, el fallo deja establecido que cualquier cambio relacionado con la ciudadanía por nacimiento requeriría una modificación constitucional o una acción legislativa que respete los límites establecidos por la Constitución.
Con este pronunciamiento, la Corte Suprema reafirma un principio constitucional que ha formado parte del sistema legal estadounidense durante más de un siglo y que continúa siendo uno de los pilares del concepto de ciudadanía en Estados Unidos.
