NEWARK, N.J. — Un vuelo comercial de United Airlines protagonizó un momento de gran tensión al evitar por poco una posible colisión con un dron mientras realizaba su aproximación final al Aeropuerto Internacional Newark Liberty, uno de los aeropuertos con mayor movimiento en Estados Unidos.

De acuerdo con la información preliminar, la tripulación detectó un dron a muy corta distancia cuando la aeronave descendía hacia la pista. Los pilotos alertaron de inmediato a los controladores de tráfico aéreo sobre la presencia del dispositivo, indicando que el objeto pasó peligrosamente cerca del avión durante una de las fases más críticas del vuelo.

A pesar del incidente, la aeronave logró aterrizar de manera segura y no se reportaron personas lesionadas entre los pasajeros ni la tripulación.

Según las comunicaciones de radio difundidas posteriormente, uno de los pilotos informó que el dron tenía un tamaño aproximado de un metro de ancho y que se encontraba a una distancia muy reducida de la aeronave. El reporte activó de inmediato los protocolos de seguridad y dio inicio a una investigación por parte de las autoridades federales.

La Administración Federal de Aviación (FAA) confirmó que analiza lo ocurrido para determinar cómo un dron pudo ingresar a un espacio aéreo restringido. Las autoridades revisarán las comunicaciones entre la tripulación y la torre de control, además de datos de radar y cualquier evidencia disponible que permita identificar al operador del dispositivo.

Operar drones cerca de aeropuertos comerciales sin la autorización correspondiente constituye una violación de las regulaciones federales y puede derivar en fuertes multas e incluso en cargos penales, especialmente cuando se pone en riesgo la seguridad de la aviación.

El incidente vuelve a poner sobre la mesa la creciente preocupación por el aumento de drones operando cerca de aeropuertos y rutas de aproximación. Especialistas en seguridad aérea advierten que incluso un dron de tamaño pequeño puede causar daños importantes si impacta contra un avión, especialmente si golpea el parabrisas de la cabina, las superficies de control o es absorbido por uno de los motores.

En los últimos años, las autoridades estadounidenses han incrementado el uso de tecnologías para detectar drones en zonas restringidas y han fortalecido las regulaciones sobre su operación. Sin embargo, identificar a los responsables continúa siendo un desafío debido a la gran cantidad de dispositivos recreativos en circulación.

Por el momento, las autoridades no han informado si el operador del dron ha sido identificado. La investigación permanece en curso y busca establecer las circunstancias exactas del incidente, mientras expertos reiteran el llamado a respetar las restricciones de vuelo alrededor de los aeropuertos para evitar situaciones que puedan comprometer la seguridad de cientos de pasajeros.

Este nuevo episodio se suma a una serie de reportes registrados en distintos aeropuertos del país y refuerza la preocupación de las autoridades por el uso irresponsable de drones en áreas donde operan aeronaves comerciales.