TRENTON, Nueva Jersey. Las autoridades de Nueva Jersey anunciaron el desmantelamiento de una presunta organización criminal dedicada al robo y tráfico de vehículos de lujo, una investigación que culminó con 63 personas acusadas por su supuesta participación en una red que habría robado más de 90 automóviles de alta gama, con un valor estimado superior a los 8 millones de dólares.

De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades estatales, la investigación se desarrolló durante aproximadamente un año y reveló que la organización habría operado entre junio de 2025 y junio de 2026 en distintas zonas de Nueva Jersey y Nueva York.

Los investigadores señalan que los sospechosos presuntamente seleccionaban vehículos de lujo como Range Rover, Porsche y BMW, entre otras marcas. En varios casos, los robos habrían comenzado con allanamientos a viviendas para obtener las llaves electrónicas de los automóviles antes de llevárselos.

Según la investigación, una vez sustraídos, los vehículos eran trasladados a intermediarios y posteriormente enviados a un centro donde presuntamente eran preparados para su exportación. Las autoridades sostienen que varios de estos automóviles tenían como destino compradores en países de África Occidental, entre ellos Ghana y Nigeria.

Durante el operativo, las autoridades lograron recuperar varios vehículos robados antes de que fueran enviados al extranjero, luego de ser localizados dentro de contenedores de carga en puertos de Nueva Jersey y Nueva York.

La Fiscalía informó que los 63 acusados enfrentan cargos por crimen organizado (racketeering), además de otros delitos relacionados con robo de vehículos, recepción de propiedad robada, participación en una red de tráfico de automóviles y robos a residencias, dependiendo del presunto papel que cada uno habría desempeñado dentro de la organización.

Entre las personas identificadas por los investigadores como presuntos líderes o participantes clave figuran Fatim Wingate (26 años), Brian J. Peppers (35), Adamu Alhassan (28) y Standford Oduro (55), todos residentes de Newark. Las autoridades alegan que algunos coordinaban los equipos encargados de cometer los robos, mientras que otro administraba un centro donde los vehículos eran almacenados y preparados para su envío.

La investigación fue encabezada por la Unidad de Delitos de Vehículos Motorizados de la Policía Estatal de Nueva Jersey y contó con la colaboración de agencias locales, estatales y federales, entre ellas el FBI, Homeland Security Investigations (HSI), el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la National Insurance Crime Bureau (NICB).

Las autoridades recordaron que todos los cargos son únicamente acusaciones y que los acusados se presumen inocentes mientras no se demuestre su culpabilidad en un tribunal de justicia.