Una nueva encuesta revela un dato preocupante sobre la situación económica en Estados Unidos: el 30% de los adultos estadounidenses admite haber robado mercancía en alguna tienda, un aumento notable frente al 23% registrado en 2024. El estudio, realizado por la empresa financiera LendingTree entre 2,000 adultos de 18 a 80 años, señala que la mayoría de quienes roban lo hacen presionados por la inflación y el alto costo de vida, no por diversión ni para revender los productos.
Los jóvenes encabezan la lista
El análisis muestra una brecha generacional muy marcada. Mientras que el 39% de los adultos de la Generación Z y el 38% de los millennials reconocieron haber robado en tiendas al menos una vez, esa cifra baja a 24% entre la Generación X y a apenas 18% entre los baby boomers. Los hombres también reportaron tasas más altas que las mujeres: 36% frente a 23%.
Otro dato relevante es que, entre quienes admitieron haber robado, el 37% lo hizo en el último año, un incremento importante respecto a encuestas anteriores de la misma empresa.
¿Qué es lo que más se roban?
Según la encuesta, los productos robados con mayor frecuencia no son artículos de lujo, sino necesidades básicas:
• 30% robó comida o bebidas no alcohólicas
• 25% robó ropa, accesorios o joyería
• 20% robó productos de higiene personal
Las tiendas de comestibles fueron el lugar más común donde ocurrieron estos robos, seguidas por las tiendas de un dólar y las tiendas departamentales. Walmart fue identificada por los encuestados como una de las tiendas más fáciles para robar, seguida de Family Dollar, Amazon Fresh y Kroger.
Un dato particular: los padres con hijos menores de edad reportaron robar más juguetes, electrónicos y útiles escolares que el resto de la población, mientras que los jóvenes de la Generación Z mostraron mayor tendencia a robar ropa que alimentos.
La inflación, el gran factor detrás del problema
El estudio deja claro que la crisis económica está detrás de este comportamiento. Entre quienes robaron en el último año, el 90% dijo que la inflación y la situación económica general influyeron en su decisión.
Al preguntarles por motivos específicos:
• 28% mencionó dificultades financieras
• 19% dijo que los productos se volvieron demasiado caros
• 17% indicó que robó para poder llegar a fin de mes
• 17% dijo que lo hizo simplemente para ahorrar dinero
Un analista de LendingTree explicó que estos resultados son preocupantes porque muestran que muchas personas no roban por diversión, sino por sentirse asfixiadas ante los gastos básicos, lo cual refleja qué tan vulnerable financieramente está una parte importante de la población. Aun sin justificar el robo, esto evidencia cómo la inflación y el estancamiento de los ingresos pueden orillar a algunas familias a tomar decisiones desesperadas.
¿Y las consecuencias?
A pesar de la magnitud del problema, más de la mitad (52%) de quienes admitieron haber robado dijeron que nunca fueron descubiertos. Entre quienes sí fueron atrapados, la consecuencia más común fue recibir una advertencia (38%), seguida de arresto (27%). Otros reportaron multas o prohibición de entrar a las tiendas.
Los especialistas advierten que, aunque robar pueda parecer una solución rápida a un problema de flujo de efectivo, ser descubierto puede generar consecuencias mucho mayores: desde costos legales y multas, hasta dificultades a largo plazo para conseguir empleo o rentar una vivienda.
El panorama económico de fondo
Este fenómeno no ocurre en el vacío. Según datos de LendingTree, más de un tercio de los hogares estadounidenses enfrenta inseguridad financiera. Una encuesta reciente de Gallup, por separado, encontró que el 31% de los estadounidenses considera que el alto costo de vida es su mayor problema financiero.
Estas cifras reflejan una realidad que muchas familias en nuestra comunidad conocen de cerca: los sueldos no están alcanzando al ritmo con el que suben los precios de la comida, la vivienda y los productos básicos, una presión que —según esta encuesta— está empujando a un número creciente de estadounidenses a decisiones cada vez más difíciles.
