TRENTON, Nueva Jersey. — Un hombre de 34 años residente de Trenton enfrenta cargos federales luego de que las autoridades lo señalaran como presunto proveedor de fentanilo relacionado con la muerte de una persona en Corpus Christi, Texas.

El acusado fue identificado como Edgar Guzmán, quien fue detenido en su residencia en Nueva Jersey. Posteriormente, compareció por primera vez ante la jueza federal Tonianne J. Bongiovanni y se espera que próximamente sea trasladado o presentado ante un tribunal federal en Corpus Christi.

De acuerdo con documentos judiciales, un gran jurado federal presentó la acusación formal el 8 de julio de 2026. El expediente permaneció sellado hasta que Guzmán fue arrestado.

Las autoridades indican que el caso comenzó el 18 de abril de 2026, cuando agentes y personal de emergencia respondieron a una llamada por un posible paro cardíaco. Al llegar al lugar, encontraron a una persona inconsciente, quien fue declarada muerta en la escena.

Según la acusación, dentro de la residencia se encontraron objetos y señales relacionados con el consumo de drogas. Registros judiciales citados por la fiscalía señalan que la causa de muerte fue toxicidad por fentanilo.

Durante la investigación, los agentes habrían recuperado mensajes del teléfono de la víctima y otras evidencias. Los fiscales alegan que la persona fallecida compraba fentanilo a Guzmán y que el acusado presuntamente enviaba la sustancia por correo desde Nueva Jersey hasta Corpus Christi utilizando sobres de tarifa fija.

Guzmán enfrenta el cargo de posesión con intención de distribuir una sustancia controlada que resultó en una muerte. En caso de ser declarado culpable, podría enfrentar una sentencia mínima obligatoria de 20 años y hasta cadena perpetua en una prisión federal, además de una posible multa de hasta un millón de dólares.

La investigación estuvo a cargo de la Administración para el Control de Drogas, conocida como DEA, con apoyo del Servicio de Inspección Postal de Estados Unidos. El caso está siendo procesado por la fiscal federal adjunta Yasmine K. Tucker.

Las autoridades recalcaron que una acusación formal no constituye una condena y que el acusado se presume inocente hasta que su culpabilidad sea demostrada en un tribunal.